«España, aparta de mí esos premios, es un libro tan divertido y tan andaluz que su autor sólo podía ser un escritor peruano de origen japonés que dirige una fundación de flamenco en Sevilla, Fernando Iwasaki»
Javier Cercas, El País Semanal (Madrid)

«Apenas he parado de reírme a carcajada limpia -sólo lo justo para poder seguir leyendo- mientras tuve en mis manos España, aparta de mí estos premios, el libro de relatos donde el escritor peruano Fernando Iwasaki (Lima, 1961) nos ofrece siete visiones o interpretaciones de la historia de España … Un consejo: no paguen más sesiones risoterapia y lean España, aparta de mí estos premios».
Ana Rodríguez Fischer, Babelia (Madrid)

«Con la excusa de unas bases hilarantes que podrían ser perfectamente reales, nos ofrece siete cuentos que tienen en común la condición nipona del protagonista y la presencia de los mass media, emperrados en convertirlo todo en sociedad del espectáculo»
María Angeles Cabré, La Vanguardia (Barcelona)

«Insuperable ensalada de acción y reality show, con resabios de sainete y cómic manga»
Arturo García Ramos, ABCD las Letras (Madrid)

«Al basarse en repeticiones esperpénticas con las que se construye cada cuento, este libro tiene algo de mantra o rosario. Pero su prosa creativa impide que se convierta en simple letanía. Incluso cuando parece que escribe meras bromas, Iwasaki brilla hasta colocarse sobre muchos que se toman el juego en serio».
Paul Viejo, Público (Madrid)

«Bajo la frivolidad de idear variaciones de un mismo relato para ganar siete concursos locales, Iwasaki pergeña una esperpéntica parodia de la sociedad española, de su modernidad de reality show a sus más atávicos folclorismos».
Ricard Ruiz Garzón, Qué Leer (Barcelona)

«Este es un libro ingenioso y bien ejecutado, pero su tono me irrita»
Antonio G. Iturbe, Qué leer (Barcelona)

«Me gustaría definir la obra de Fernando Iwasaki como la escritura como felicidad, como transparencia expresiva, como guiño de amor y de humor al lector. Iwasaki reconoce el goce posible que duerme en las palabras, y lo exprime y lo comparte, de manera que los temas más solemnes, más políticamente correctos, se transforman en sus manos en momento para el disfrute, para la carcajada, para la sonrisa sutil».
Juan Carlos Méndez Guédez, De La Mancha Literaria (Madrid)

«Siete cuentos que (aparentemente) son el mismo. Siete cuentos presentados a siete concursos (que encima ganan), cuyas delirantes bases –pero no por ello menos reales-, revelan el absurdo del mundillo literario español. Pero Iwasaki no se contenta con eso. Su objetivo es mucho más inteligente y provocador: las siete variantes del cuento, construidas siguiendo esas delirantes y, sobre todo, patrioteras normas, demuestran que vivimos un país de catetos. Ya sea en Andalucía, Cataluña, el País Vasco, o Castilla, todos somos igual de ridículos y patéticos… En el fondo, pueblerinos que, debajo de sus boinas, se creen modernos y multiculturales».
David Roas, La Comunidad Inconfesable (Barcelona)

«Zumbón como él solo, didáctico, explosivo, iconoclasta, irreverente y disparatado, Fernando Iwasaki construye siete cuentos que son siete mecanos, siete estrategias, siete carcajadas, siete provocaciones, siete desplantes con los que todos los lectores disfrutarán»
Rubén Castillo Gallego, latormentaenunvaso.blogspot.com (Barcelona)

«El libro funciona a muchos niveles ocultos: está la sátira del premio literario en un primer plano, y también la sátira de las diversas identidades que luchan por afirmarse en el libro, pero también la sátira del premio literario como acto de afirmación de la propia identidad, lo cual a su vez lleva al tema de la cultura institucional y de la escritura de las identidades […] Todavía en otro nivel, está la sátira de las interferencias y las confusiones culturales, de los estereotipos y de la esquizofrenia cultural»
Javier Calvo, www.elblogdejaviercalvo.blogspot.com

«Podría recomendar este libro porque está tremendamente bien escrito, porque es inteligente, porque es ácido, porque está plagado de guiños literarios, porque te hace pensar sobre la arquitectura de la ficción, ya que la deconstruye con acierto, porque es una estupenda parodia y una acertadísima sátira de la literatura hispana contemporánea y su aparato editorial. Pero no te lo recomendaré por nada de esto. Sólo lo haré porque te garantiza al menos tres carcajadas por página. Eso es más de lo que pueden ofrecer la mayoría de los libros de gente que respira. Te aseguro que, después de disfrutar de este libro, te lanzarás sobre “todo lo que suene lejanamente” a Iwasaki. Palabra de hedonista.»
Alexis Ravelo, Ceremonias (Canarias)

«Este libro plantea qué es ser español, y para aproximarse a su respuesta se hurga en su pasado, se rastrea hasta el fondo, y lo que se haya es un japonés. Y va también en doble sentido: lo japonés se desdibuja, se hace ibérico, y va adquiriendo formas híbridas. Y esto lo vemos no sólo a nivel del argumento, sino también en el conjunto del libro, cuando notamos que los cuentos son variantes de lo que podríamos llamar un tronco argumental. El cuento se va adaptando camaleónicamente a unas bases muy concretas de distintos premios literarios, que sobre todo quieren destacar la identidad de alguna región u organización u agrupación local, etc. Pero, como paradójico resultado, vemos que la sociedad se va pareciendo al camaleón».
Ricardo Sumalavia, Primeras impresiones/La Cueva (Burdeos)

«No queda títere con cabeza en este libro: la mera lectura de las bases de cada concurso y de los correspondientes «fallos» de cada uno de ellos incita a la carcajada, pese a que distan muy poco de los perpetrados en la vida real, así como la composición de los jurados, formados por escritores reales y muy conocidos, resulta tan hilarante como verosímil, incluyendo la reiteración de algún nombre en todos ellos… Real como la vida misma. Y desternillante. Y un poco deprimente, a la postre… Enhorabuena, Fernando».
José Manuel Benítez Ariza, Columna de Humo (Cádiz)

«[Iwasaki] Utiliza el lenguaje con la sobriedad de un samurai blandiendo lentamente su katana. Su literatura es entretenida y estimulante y el corte de la acción suele hacerlo de forma clara, mostrando seguidamente la hoja limpia, como un nigromante que al final de la historia nos descubriera el truco empleado, que no es otro que la magia de la fabulación literaria utilizada».
Leopoldo de Trazegnies, Biblioteca Virtual de Literatura (Sevilla)

«Este libro es histriónico, sarcástico, hiperbólico, satírico, fantástico, crítico, muy crítico, sardónico, enigmático, teológico, histórico, memorístico, homérico, un pelín satánico pero también angélico, caótico, asiático, peripatético, humorístico, drástico, cadavérico, futbolístico, gastronómico, acrobático, político, sintético, jesuítico, lúcido, muy lúcido, folklórico, pictórico, algo sátiro, pedagógico, cúbico, apocalíptico, melancólico, académico, simbólico, anticarpetovetónico, idílico, un poco telúrico, magnético, filosófico, astrológico, anárquico, zoológico, calórico, psicológico, sociológico, elíptico, atlántico, tantálico, también fóbico, lúdico, huracánico, estrambótico, pacífico, ecléctico, eléctrico, homogéneo y, sobre todo, cáustico, muy cáustico»
Antonio Parra Sanz, gomesycia.blogspot.com

«Ya advierte Iwasaki que, de las dos Españas, él escribe para la que sabe reírse de sí misma; afortunada ésta, porque lo pasará en grande. Así, se atreve –Borges le da permiso– a diseccionar humorísticamente algunas de nuestras idiosincrasias, de las que es espectador desde hace veinte años. Bien sean los nacionalismos o la memoria histórica, siempre habrá japoneses de por medio que, como aquellos famosos del Pacífico, han vivido ajenos al devenir del mundo –ofreciendo un contraste no más estrambótico que la realidad misma–. El que no puede permanecer ajeno es el lector, que no tendrá más remedio que reírse con el humor certero de un japonés peruano y algo, no puede evitarlo, español».
Nuño Vallés, El Confidencial (Madrid)

«Fernando Iwasaki, uno de los más agudos y prolíficos escritores latinoamericanos que residen en España, desconcha los ridículos del mercado en el que le toca editar, se ríe de los personajes más esperpénticos  no necesariamente vinculados a su profesión, y termina construyendo un circo fenomenal, como un chiste de escritores pero que no sólo arrancas sonrisas, sino que también invita a la reflexión»
Guillermo Roz, Periodista Digital (Madrid)

«Es la homotextualidad llevada al límite de la autoparodia, la metamorfosis de un relato breve que se va transformando para ajustarse a las bases inverosímiles de siete premios locales, con siete jurados distintos y dos rasgos comunes: la presencia en todos ellos de Hipólito G. Navarro y las discrepancias y objeciones al fallo. Pero España, aparta de mí estos premios es también un ejercicio caleidoscópico de estilo en el que conviven la broma y la crítica de la banalización de la literatura en la cultura de masas y en la sociedad del espectáculo a través de la parodia».
Santos Domínguez, Encuentros de Lecturas (Cáceres)

«El humor que este libro rebosa es una gentileza del autor, porque simplemente con el alarde literario que brilla en sus páginas ya nos daríamos muchos por satisfechos. Pero, encima, uno se ríe con él y no nos lo cobra.  Frente a autores ceñudos y cenizos que implícitamente nos invitan al suicido colectivo con cada una de sus obras, Iwasaki nos invita a la risa. Pero no se trata de una risa sarcástica o de meter el dedo en el ojo o de ajustar cuentas con nadie. Es la suya, y la del lector, una risa inteligente, con un fondo de piedad y simpatía hacia el género humano, y que consiste en sacarle partido a la realidad y llevarla hasta sus últimas consecuencias, que es el absurdo, como hacía Aristófanes. Los serios de España, los que ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el suyo, tienen con este libro la oportunidad de curarse».
Jesús Cotta, Estado Crítico (Sevilla)

«Es un libro inteligente, ese tipo de inteligencia que deja las cosas claras pero dichas de una manera que es imposible ofender a alguien»
Guille Ortiz, Pequeños Objetivos

«España, aparta de mí estos premios, en definitiva, es una genial obra llena de maestría literaria, un libro deliciosamente gamberro, un delirante compendio de cuentos perfectamente estructurados, llenos de sorpresas y finales inesperados, que no sólo nos entretienen, sino que también nos hacen pensar en lo pintoresca que es la sociedad española actual, tan llena de mentes que se aficionan a cualquier cosa por puro aburrimiento existencial, donde todo se vende, se compra y se emite en televisión. Eso sí: si no sabes reírte de ti mismo, ni se te ocurra abrir este libro. ¡Menudo disgusto podrías llevarte!»
Cristina Monteoliva, www.labibliotecaimaginaria.es  (Granada)

«La inteligencia y el humor se conectan física, química y eléctricamente a través de las endorfinas, pero necesitan ser activadas por una hormona especial: la iwasakina. Esta hormona adopta diferentes formas todas ellas caracterizadas por su abundante pelaje y aspecto barbado y desaliñado, incluso su origen está en duda, ¿hormona peruana, sevillana, japonesa? Lo único de lo que estamos seguros es que funciona tan bien que hemos tenido que esperar que se nos pase la sobredosis para escribir en serio sobre ella».
www.elplacerdelalectura.com (Madrid)

«Una obra valiente que no debería faltar en las estanterías de aquellos que disfrutan de pensar, del espíritu crítico y del gusto por la literatura que divierte y hasta hace reír sin perder de vista objetivos más elevados. Una sátira nacional, un Buscón literario e inmisericorde presentándose a premios, un Lazarillo hábil, audaz. Un escalón de oro en esta ascensión de un autor a tener en cuenta».
Guillermo Arróniz, El Librepensador (Zaragoza)

«Detrás de estos cuentos también hay un excelente trabajo de documentación y un esfuerzo evidente en rizar el rizo y ofrecer siempre algo nuevo al lector. Pese a lo que pudiera parecer a priori por el hecho de que son siete versiones de un relato, el autor siempre sale airoso del reto y sorprende. Las sucesivas repeticiones de estructuras o párrafos se convierten en guiños de complicidad a los lectores».
Maria Dolors García, Anika entre libros (Barcelona)

«El autor se mueve como pez en el agua en su fina e irónica visión de este mundillo. Los nacionalismos, los provincialismos, los amiguismos que pueblan estos premios salen retratados en este libro que se estructura en siete cuentos que se corresponden a su vez con siete relatos premiados en tantos concursos reales como la vida misma. Con sus alambicadas bases y su correspondiente fallo y acta del jurado».
Javier Vázquez Losada, Otro Lunes (Buenos Aires)

«Narrado en tono humorístico y lleno de guiños literarios, la obra del escritor peruano afincado en Sevilla es todo un ejercicio literario sobre cómo es posible ganar siete premios literarios con el mismo relato, que se va adaptando a las bases de los diferentes galardones»
Esther Ginés, www.estrelladigital.es (Madrid)