«Sin quedarse a medio camino, ni lanzar piedras desde las gradas, Iwasaki plantea y analiza la España descubierta por él asumiendo plenamente su condición de hispano; lo toma como algo personal , porque sólo así es como pueden tomarse las cosas que se aman sin cegarnos»
María Elena Cruz Varela, ABC Literario (Madrid)

«Un montón de páginas con las que devuelve, a su manera, el viaje colombino o la gesta de Pizarro, según: todo descubrimiento es recíproco, toda ida tiene su vida, se va para regresar y el escritor lo hace sobre papel»
Javier Goñi, El País (Madrid)

«España actúa en todo momento de hilo conductor de una trama que, sin ser novelesca, divierte tanto como una novela, y que, sin ser propiamente un ensayo o unas memorias, participa de la riqueza de ideas de aquél y de la temblorosa intimidad de éstas»
Luis Alberto de Cuenca, Nueva Revista (Madrid)

«Libros como El descubrimiento de España , escritos con rigor y la pasión que requiere toda buena obra literaria, son necesarios para desfacer los entuertos de tanta distancia y tienen, además, la gracia de una opinión que nos asalta en medio de la memoria y nos invita a ir y descubrir de una vez por todas ese país que vale tanto: el Perú»
Xuan Bello, Clarín (Oviedo)

«El trabajo del historiador y del intelectual reflexivo se suavizan en estas páginas gracias a la literatura: el idioma por encima de las controversias, el gusto por la lengua que es incompatible con la violencia áspera e intransigente de la ideología son algunas de las buenas sorpresas que aguardan al lector»
Alberto Guallart, El Correo de Andalucía (Sevilla)

«Iwasaki ha escrito un libro literariamente muy expresivo, con un estilo ágil y cargado de humor, ironía y hasta ternura»
Julio Antonio Vaquero, La Nueva España (Oviedo)

«El Descubrimiento de España , en una mezcla de exorcismo y pasión rendida, alberga buena parte de las más hermosas páginas del autor y, al mismo tiempo, supone una tierna confesión de carácter y vida»
José Luis de la Fuente, La Nueva Literatura Hispánica (Madrid)

«No es fácil explicar los escritos, plenos de erudición, humor sutil y sabrosura literaria, que aquí se reúnen. Explicarlos es traicionarlos»
Rubén Loza Aguerrebere, El País (Montevideo)